Crimen de 1825

 

PRÓLOGO
En primer lugar agradeceros que os toméis el tiempo para leer este relato.
No es más que una simple y torpe transcripción de un texto que por circunstancias ha llegado hasta mí. No soy ningún investigador, ni pretendo serlo, por lo tanto disculpar mi falta de pericia a la hora de transcribir el documento. Me ha resultado muy pesado leer entre faltas de ortografía, expresiones antiguas, caligrafía extraña, palabras indescifrables… Lo he ido haciendo en mis “ratos libres”, que no han sido muchos y bastante espaciados en el tiempo, dentro de mi leal saber y entender. Estoy convencido que se puede hacer muchísimo mejor. Perdón por las faltas de ortografía y puntuación, algunas son originales y otras aportadas.
Es un relato interesante sobre un acontecimiento en Motos, sobre el que no me ha llegado memoria oral.
Como todo, tendrá su segunda parte, pero mi “ritmo de trabajo”, no me permite ir más deprisa. Y mis capacidades no me dejan ser más preciso. Así que mis disculpas por los errores que haya podido cometer. También quedo abierto a los comentarios que queráis hacer para mejorar en la continuación del mismo y desarrollos posteriores.
Eduardo López Pérez
BIBLIOGRAFIA
Archivo de la Real Chancilleria de Valladolid.
Salas de lo criminal, caja 2334, 10
Salas de lo criminal, caja 2334, 11
Molina de Aragón
Agosto del 1825
Motos
Causa
Juan Martinez, Santiago Herranz, Justo Martínez, Genaro López, Patricio Soriano y otros consortes vecinos del Lugar de Motos.
Sobre
La herida hecha a Juan Ramón López de cuyas resultas murió
Corregimiento de Molina
Sirvase V.I. de dar a conocimiento de los S.S. Gobernador y Alcalde del crimen de esa R. Chancillería, el adjunto testimonio en relación del sumario, que se está formando, por el hecho que lo motiva, a los efectos que son consiguientes.
Dios que a V.S. en Molina 23 de julio de 1825
Pablo Blanco Caballero (Firma)
Fiscal del crimen de la R. Chancillería de Valladolid
Cristobal Camany Hernández escribano del rey nuestro señor, publico del numero perpetuo de esta ciudad de Molina y su R. Señorío doy fee: Que en este tribunal y por mi escribanía se esta siguiendo causa criminal de oficio contra Patricio Soriano, vecino del Lugar de Motos de esta jurisdicción, y demás personas que resulten culpados en la riña ocurrida en dicho pueblo a las doce de la noche del veintinueve de junio último, en la que resulto herido Juan Ramón López natural que fue de dicho lugar por la que recibió en la parte superior del parietal izquierdo. Cuya causa tubo principio el doce de los corrientes por el auto de oficio que a la letra dice así:
Auto de oficio: En la ciudad a doce de julio de mil ochocientos veinteicinco, el Sr. D. Pablo Blanco Caballero Corregidor Justicia mayor y Capitán a Guerra por S.M. de la misma y su R. Señorío por ante mi el señor del número de ella dijo: Que en esta hora, y serían las nueve de la noche, poco más o menos, se le han presentado Silvestre del Gallego y Martín López Regidores representantes del Lugar de Motos haciéndole relación de que a consecuencia de ser patrono de su pueblo el S. San Pedro, celebraron en dicho día la función que tienen de costumbre, que hallándose en la Plaza Real, la mayor parte de los vecinos del expresado pueblo a hora de las once de la noche con corta diferencia, advirtieron los comparecientes la falta de gentes en el expresado sitio, procuraron inquirir el sitio donde pudieran hallarse los vecinos restantes temerosos de alguna ocurrencia desagradable, con efecto habiéndose dael música en la puerta de la Iglesia según es de costumbre, partieron los comparecientes en pos de la música, y habiendo llegado a la calle titulada del cuartillejo encontraron con una ronda de mozos que regresaban de la casa de Juan Ramón Temprado en donde habían estado bailando y de la que había tomado la música el regidor primero, la cual ronda de mozos se paró a disputar con los que iban de músicos, pero que a breve rato
llegaron otros Reg. Oiendo decir a Juan Ramón López que hablaba con Manuel López que porqué se echaba la mano a el pecho, si iba a sacar algún cuchillo. Todo lo cual visto por los comparecientes procuraron y consiguieron la tranquilidad de unos y otros, mandando retirarse a sus respectivas casas a cuantos en el expresado sitio se hallaban, que con efecto se retiró el indicado Manuel, en cuyo acto suplicaron los mozos y en su nombre Justo Martinez que se le permitiese volver al puesto público donde se vende el vino y aguardiente a solventar la cuenta de lo que habían gastado, a lo que condescendieron los comparecientes pasando también en persona y en compañía de Antonio Salas y Gregorio Sanz para evitar cualquier motivo de disputa. Que ajustada y pagada dicha cuenta se les mando retirar a los mozos a sus respectivas casas con prevención al vendedor de vinos y aguardientes cerrare su tienda, y no despachara licor alguno por aquella noche, bajo la multa de dos ducados. Que en seguida y siendo la una de la madrugada del día treinta de junio, se trasladaros los comparecientes con los acompañados Antonio Salas y Gregorio con el músico José y algunos mozos a la puerta del Regidor primero, desde la que se marcharon los mozos a sus casas y el músico a la suya o a la que le estaba destinada. Que observándose una completa tranquilidad, le mando aquel a el regidor segundo podía quedarse en su casa como así lo hizo, pero que tratando dicho regidor primero, de llevar las armas que conducían los acompañados a la casa de concejo, observaron estos voces hacia la calle del Cuartillejo lo que así le manifestaron y con este motivo se dirigieron a el indicado sitio los referidos Antonio Salas y Gregorio Sanz y dicho regidor primero, en el que encontraron riñendo a Juan Ramón López, Juan Martinez, Santiago Herranz y otros varios que no recuerda todo lo visto por el mencionado regidor primero imploró el auxilio de los vecinos con la voz de favor a el Rey, y con efecto llegaron a su socorro Juan López y Javier López vecinos de Piqueras, con lo que pudieron
apaciguar aquella reyerta observando que se hallaba herido Juan Ramón López a el inmediato día, por no haberlo visto en aquella noche, pero que puso arrestados en las Reales cárceles a Justo Martínez, Santiago Herranz, Genaro López, Martín López menor, Juan Martínez, Pascual Sánchez, Patricio Soriano y Pedro Salas. Que en este propio día han observado se hallaba bastante malo el expresado Juan Ramón López lo que les ha estimulado a dar parte a su Me. como lo hacen. Y enterado de todo debía mandar y mando que los expresados regidores comparecientes presentasen las diligencias que en esta causa hubiesen practicado, que no habiéndolo verificado, ni el haber dado el oportuno aviso de esta ocurrencia con la prontitud que esta mandada, mando igualmente pasase a dicho pueblo de Motos con comisión en bastante forma el Jle. de alguacil mayor de este Juzgado Don Eustaquio Malo del presente XXX y del cirujano titular de esta ciudad D. Antonio Agudo a practicar el correspondiente sumario, todo a costa de los expresados regidores por ahora. Procedase al arresto de cuantos resulten culpados y al embargo de todos sus bienes, depositándolos en persona adecuada que lo otorgue en forma, y conduciendo a aquellos a estas Reales Carceles. Certifique el expresado cirujano tan luego como reconozca a el herido, sobre su estado y circunstancias, que deberá serlo en el día de mañana, saliendo a el efecto con dicho comisionado, y el presente XXxx a las cuatro de la mañana o antes. Para todo lo que la Regiduria de Motos prestara los auxilios que la comisión necesitase bajo la multa de cincuenta ducados y mediante a que manifiestan los comparecientes haber entendido en la curación del herido el cirujano titular de la Villa de Alcoroches, pasele inmediatamente el competente aviso por medio de oficio a su justicia para que luego a su recibo se constituya en el citado pueblo de Motos, y en unión del titular de esta ciudad practiquen un formado reconocimiento del que se dice herido Juan Ramón López, y en seguida se tome la correspondiente declaración. Y a reserva se
provea lo demás que convenga así lo mando y firmo dicho sea de que doy fe = Pablo Blanco Caballero ante mi Cristóbal Canany Hernández notificado al acto anterior se acepto la comisión en bastante forma por el Fiel de Alguacil Mayor, D.Eustaquio Malo enseguida de haberse proveida, en cuyo acto se hizo saber a si mismo, al cirujano titular y a los Regidores de Motos y se libro el oficio que previese, verificándose la salida de esta ciudad para el pueblo de Motos a las tres de la mañana del día trece en la que y a breve rato se presento a el comisionado Casiano García vecino de Motos manifestando ser enviado por la justicia para participar que el herido Juan Ramón había fallecido el día doce de los corrientes entre nueve y diez de la mañana, de lo que se dio la oportuna noticia a el Tial siguiendo la comisión a los que fuese a que iba dirigida, con efecto se llegó a el referido pueblo de Motos en el mismo día trece a las tres de la tarde, habiéndose incorporado en el transito D.Mariano Muñoz cirujano titular de Alcoroches e interrogando a Silvestre de Gallego Regidor primero del mismo adonde se hallaba el cadáver porque son estas diligencias, expreso que en la casa de su padre Francisco López con efecto dirigida la comisión a ella se preguntó a este lo cierto de lo relacionado del Regidor primero y contestando que era evidente, así como también el su padre del cadáver, llamado en vida Juan Ramón López, se puso este de manifiesto, tendido boca arriba en una cama de pilares el que habiéndolo reconocido por los “Fanebatidos” expresaron unánimemente hallarse de herido a cadáver a el cual le hallaron una herida en la parte superior de la obollada a en el parietal izquierdo hecha al parecer con un instrumento contundente. En su virtud se mandó por el Sr. Comisionado fuese trasladado el cadáver a las casas consistoriales como mas capaces para hacer la disección anatómica con efecto acto continuo se verificó la traslación y en segunda se procedio un auto mandando hacer un formal reconocimiento de las Reales cárceles para observar la seguridad de los que en ella se hallaban
en clase de arrestados, que se pusiese una guardia de Xxx para la mejor custodia, y que se recogiesen las ropas con que fue herido el Juan Ramón López procediéndose a su reconocimiento, todo lo que así mismo se verificó. Así mismo se hizo un escrupuloso reconocimiento de la calle titulada del Cuartillejo para buscar el instrumento con que fue herido aquel por no haberse recogido por los Regidores, ni practicado diligencia alguna por este motivo, pero a pesar de haberse hecho las más esquisitas, no fue posible lograr su ubicación, también se practico reconocimiento del cadáver a mayor abundamiento de el que resulto que el depositado era el mismo que cuando vivía se llamaba Juan Ramón López, hijo legítimo de Francisco López y Josefa Salas de el expresado pueblo: En el día catorce del mismo, se verificó la diseccion anatómica por los expresados cirujanos D.Antonio Agudo y D.Mariano Muñoz los cuales en su xxxx manifestaron haber reconocido a el indicado cadáver y que le hallaron una herida contusa en la cabeza sobre la parte superior y posterior del parietal izquierdo su longitud pulgada y media su dirección transversa hecho al parecer con instrumento contundente interesaba los tegumentos y músculos de dicha parte con fractura de el indicado hueso, que habiéndose levantado los músculos y tegumentos vieron la fractura del hueso frente a la herida de longitud de una pulgada, se levantó el cráneo y hallaron que la Dura y la Pía mater se hallaba igualmente con una herida frente a la fractura de longitud poco menos que una pulgada: Levantada que fue dicha Dura y Pia mater vieron que el cerebro se hallaba superficialmente herido, en la parte superior e inferior del cerebro se halló una porción de sangre derramada La herida de estos tegumentos como la fractura que más fueron hechas con instrumento contundente.
En vista de lo cual eran de parecer unánimemente que la causa de haber muerto Juan Ramón López además de las heridas
manifestadas los accidentes que le han acometido después, cuales son la compresión, la convulsión y la calentura con cuyos síntomas había fallecido. En el mismo día e inmediatamente se proveio auto mandando que al cadáver que sufriera estas diligencias se le diese sepultura seca, pasando a el efecto el correspondiente inado de atención a el Señor cura Parroco de dicho lugar de Motos. Todo lo cual así se verificó acto continuo habiéndose sepultado y enterrado con el habito de Nuestro padre San Francisco en la Iglesia de dicho pueblo y capilla de nuestra señora del Rosel en la primera sepultura que hay entrando en ella, a las diez de la mañana del dicho día catorce: seguidamente se tomo la correspondiente declaración al regidor primero del expresado pueblo Silbestre del Gallego, por la que resulta que en la noche y hora que cita el auto de oficio anterior, se hallaban en el sitio del Cuartillejo disputando, Juan Martinez, Santiago Herranz y el difunto Juan Ramón López, y también aunque sin disputar, Genaro López y Pascual Sánchez: Que oyó decir que la disputa expresada había sido porque Justo Martínez había vertido un poco de vino que llevaba en una bota suya. Que no había formado la sumaria que le esta mandada en semejantes casos, como tampoco había solicitado la licencia necesaria de la policía para la celebración de la indicada fiesta a causa de ignorarlo aquello y esto por que no se había solicitado en otras ocasiones: Que la taberna de su pueblo se cerró de orden suya a la una y media de la madrugada del día treinta, en cuya hora mandó a los mozos se retiraran a sus casas: Y que aunque reconoció el sitio dónde fue herido el difunto Juan Ramón López no pudo conseguir la invención del instrumento que causó dicha herida: En el mismo día y acto continuo se prestó igual declaración por el regidor segundo Martín López, y se presentó a declarar el cirujano titular de la Villa de Alcoroches según estaba mandado en el auto de el mismo día para que manifestara si en atención a que había entendido en la curación del herido, podría calcular si la indicada herida por si sola había sido capaz de privar
de la vida a el Juan Ramón López, mandando en dicho auto evaluar las citas de Javier y Juan López naturales de Piqueras; Efectivamente habiendo prestado su declaración el expresado D.Mariano dice en ella: Que sin embargo de haberle impuesto a el Juan Ramón todo el plan curativo desde el día nueve del actual, a semejantes síntomas no ha podido conseguir su curación, y que los accidentes que le habían sobrevenido como la convulsión y el derrame. Habían sido los que le quitaron la vida a el Juan Ramón y no la herida por si sola, los cuales no era fácil prever su curso; en este estado a fin de averiguar si con el doliente se había observado el plan curativo que el propino el facultativo se mando por auto del mismo día se personaran a declarar las personas que hubiesen asistido a el herido durante su enfermedad, manifestando si en dicho tiempo le habían observado algún alivio en su salud o retroceso en cuyo caso expresasen a que lo atribuían: Con efecto recibida en seguida las disposiciones de Josefa Salas, Francisco López y María López, padres y hermana respectivos del difunto Juan Ramón, resulta de ellas haber observado estrictamente el plan curativo que les desmarcó el cirujano D.Mariano Muñoz, pero que habiendo pasado unos seis o siete días observaron hallarle más aliviado el referido Juan Ramón por lo cual se le mando levantar desde cuyo día tuvo una considerable novedad en su salud en conformidad que a los seis días falleció: La dicho día y seguidamente se evaluó la cita del músico Jose Aspas por la que rezaba que el difunto Juan Ramón profirió en la noche del veintinueve de junio hablando con Manuel López que si iba a echarse mano al pecho para sacar algún cuchillo, lo que se apaciguó con la presencia de los regidores: En su virtud por auto del mismo día se decretó el arresto de dicho Manuel López, el cual se verifico a las doce de la noche del mismo día catorce con entrega formal de el a los Regidores del mismo pueblo de Motos. Al siguiente día se evaluaron las citas de Javier y Juan López vecinos de Piqueras, de las que nada resulta a esta causa haberse
retirado inmediatamente a la casa de Martín López sin que hubiesen presenciado otra cosa que el haber visto al Regidor primero tenía a Santiago Herranz asido del pecho, al que mandó conducir a la cárcel: Seguidamente se evaluaron las disposiciones de los auxiliares de los Regidores Antonio Salas y Gregorio Sanz de las que resulta ser cierto que vieron en el sitio del Cuartillejo y a la hora que menciona el auto de oficio que decía Juan Ramón hablando con Manuel López que si se echaba mano al pecho para sacar alguna arma, pero que llegando los Regidores se tranquilizó aquello: que posteriormente a cosa de la una y media de la madrugada bajando a depositar las armas que los mismos conducían a la casa consistorial oyeron voces en el expresado sitio del Cuartillejo a las que se dirigieron con compañía del Regidor primero, en cuyo sitio vieron que se estaban tarifando el difunto Juan Ramón López, Juan Martínez y Santiago Herranz, sobre si Justo Martínez había derramado un poco de vino de una bota: que en el mismo sitio también se hallaban en pelotón Genaro López, Martín López, Pascual Sánchez y Patricio Soriano a unos seis pasos separado, el cual en este acto y durante el poco tiempo que medió en la Disputa, tiró una piedra hacia dónde estaba el montón habiéndose oído un ruido seco como de haberle pegado a alguno, de cuyas resultas observaron se hallaba herido el indicado Juan Ramón: Que la piedra disparada no se recogió por el Regidor ni otra persona; en el propio día y a continuación se recibieron las disposiciones de Ramón Temprado en cuya casa se había bailado la noche de la ocurrencia, , y de Francisco López, tabernero de dicho pueblo para inquirir si en sus casas había mediado en dicha noche alguna disputa entre alguno de los arrestados u otra persona, y de ellas resulta que nada de ello había sucedido: En este estado se proveyó acto con igual fecha para recibir las correspondientes declaraciones a los procesados y por la que prestó Genaro López, por la que resulta que en la hora y noche que queda referida se promovió disputa en el sitio del Cuartillejo
sobre haberse derramado el vino, y en suposición de que Juan Martínez hacía o no burla a Juan Ramón López difunto pero que habiéndolos apaciguado entre el que depone, Santiago Herranz, Martín López y Pascual Sánchez, marchó a su casa sin que dejaran otra cosa más que la question que medió entre el difunto y Manuel López con anterioridad a la ocurrencia que refieren estas diligencias; Seguidamente se recibió la de Justó Martínez por la que resulta que habiendo solicitado la bota que conducía el vino para la ronda, se la entregó efectivamente el difunto Juan Ramón, por que a el tiempo de recibirla oyó una voz de entre los mozos que le decía que ya llevaba vino para almorzar dos o tres mañanas con lo que incomodado lo arrojó y se introdujo en su casa sin que pudiese decir otra cosa que había oído en el pueblo que el que hirió al difunto Juan Ramón lo fue Patricio Soriano con una piedra: Juan Martínez declara acto continuo confesando ser cierto que a raíz de haberse vertido el vino por Justo Martínez, se agarraron él y Juan Ramón López, hallándose presentes a la sazón, Santiago Herranz, Genaro López, Martín López, José Sánchez, Manuel López, Pedro Salas y Patricio Soriano, pero en acto no observó hallarse herido el Juan Ramón habiéndolo oído decir después y que el autor de la herida lo había sido Patricio Soriano con una piedra: En el propio día se recibió la de Martín López en la que declara que ser cierto que hallándose riñendo en el sitio del Cuartillejo en la noche del Veintinueve de junio Juan Martínez, Santiago Herranz y el difunto Juan Ramón e inmediatos a ellos, Pedro Salas, Genaro López, Pascual Sánchez y Justo Martínez, habiendo llegado el Regidor primero a separarlos observó que Patricio Soriano que se hallaba separado de ellos a unos seis pasos, cogió una piedra y disparándola a dónde estaban los mozos dio con ella en la cabeza de Juan Ramón López: Que presenció asi mismo lo sucedido con este y Manuel López no siendo otra cosa que reconviniendo el dicho Juan Ramón a el Manuel sobre haberse marchado a otro baile, oyó que decía aquel estas
palabras: Por qué te echas mano al pecho vas a sacar pa mi…en cuyo acto llegó la justicia y separó aquella cuestión: Que no sabe si recogieron la piedra disparada, ni que anteriormente hubiese mediado discusión con persona alguna: En igual día se recibió la de Pascual Sánchez quien solamente dice: Que es cierto haber mediado en la referida riña en el sitio del Cuartillejo a la hora manifestada, sobre haber derramado Justo Martinez el vino de la bota en la cual riña observó y vió que Patrició Soriano cogió una piedra y disparándola dio con ella en la cabeza de Juan Ramón López, hallándose presentes a la sazón todos los que resultan de estas diligencias, ignorando si la piedra se recogió como también el que en dicha noche hubiese mediado discusión alguna entre ellos ni otra persona: Con fecha del diez y seis del mismo julio se recibieron las de Santiago Herranz y Pedro Salas, los cuales manifiestan ser cierta la riña ocurrida entre el difunto y Juan Martínez en el mencionado sitio noche y hora referida, pero que no vieron quien fue el autor de la herida, aunque si a el Juan Ramón en esta conformidad, pero que el primero manifestó el herido, que Patricio Soriano le había pedido perdón a pocos días de la ocurrencia, expresándole que ya no tenia remedio y que él había sido quién se la causó: Con efecto recibida la declaración del Patricio Soriano, confiesa haberse hallado en el sitio del Cuartillejo en el acto de la disputa que queda referida en la noche y hora que constan en estas diligencias en el que obserbó se hallaban riñendo, Santiago Herranz, Genaro López, Martín López menor, Juan Martínez, Pascual Sánchez, Pedro Salas y el difunto Juan Ramón López: Que viéndolos en esta disposición cogió y disparó una piedra a el grupo, ignorando si dio con ella a alguna persona, pero que lo hizo a distancia de unos sesenta pasos y con la intención de separarlos de la riña: Que a consecuencia de haber resultado herido el Juan Ramón López por ello fue arrestado en las reales cárceles: Que también es cierto que el dicho Patricio Soriano paso a la casa de habitación del herido Juan Ramón
manifestándole que el había sido el que disparó la piedra, que ignoraba le hubiese dado con ella; pero que si así hubiese sucedido que lo perdonase; Que no tiró la piedra contra determinada persona ni tenía rencor ni enemistad con alguna: En el mismo día y acto continuo se recibió la de Manuel López el que solamente declara haber oído que en la noche referida fue herido el Juan Ramón López cuya herida se la había causado Patricio Soriano con una piedra: Que lo acaecido en el sitio del Cuartillejo con este, y el Juan Ramón tan solamente fue debido a que habiéndole reprendido el dicho Juan Ramón que porque se había marchado a otro baile, que eran Paxxx axxx, y replicándole que no había querido perjudicar a nadie con ello, le dio un empentón y cayéndole por ello una manta que el Manuel conducía a el hombro, procuró evitar el que se le cayera, por lo que se figuró el Juan Ramón que iba a sacar alguna arma, pero habiendo llegando la justicia le registró y nada le halló, con lo cual le mandó la misma retirarse a su casa que así hizo: Concedidas las expresadas declaraciones se decretó en el mismo día el embargo de bienes a los referidos Patricio Soriano, Justo Martínez, Santiago Herranz, Juan Martínez, Genaro López, Martín López, Pedro Salas, Manuel López y Pascual Sánchez; en atención a lo que contra los mismos resultaba del sumario en su XXX se procedió inmediatamente a realizarlos, los cuales quedaron en deposito formado y en toda forma se dio en Cenocial abonadas que así lo otorgaron: Seguidamente se mandó por auto del mismo día se presentaran a declarar las personas que viven mas inmediatas al sitio de la ocurrencia si tenían noticia de la piedra autora de la herida, pero habiéndose recibido las declaraciones de Juan de Mata López y José Martínez Uada manifestaron que pudiera dar nociones bastantes para la invención de dicha piedra: En este estado por auto de igual día se mando practicar un nuevo reconocimiento del expresado sitio del cuartillejo, para que imaginando la distancia que mediaba desde dónde estaban los mozos en pelotón, hasta el
sitio dónde viero a el Patricio Soriano disparar la piedra, se pudiese dar una idea de dónde pudo caer aquella, para si se lograse el hallazgo; pero apenas de haberse realizado el reconocimiento con la mayor escrupulosidad no se lograron los fines a los que se designaron.Estas operaciones, lo cual se ejecutó en el día diez y siete a las siete de la mañana, en el que y a continuación partió la comisión del pueblo de Motos con los nueve arrestados los que quedaron asegurados en las Reales cárceles de esta ciudad en el mismo día a las cinco de la tarde: Al inmediato día se dio cuenta a el tribunal de la causa que en la verdad se proveió el auto que dice así —————-
Auto En la ciudad de Molina a diez y nueve de julio de mil ochocientos veinte y cinco el Señor Don Pablo Blanco Caballero Corregidor, Justicia Mayor y Capitán a guerra por S.M. de esta y su Real Señorío habiendo visto las anteriores diligencias practicadas por la Comisión conferida a este efecto y ante mi el Xxxx dijo: Que para dar a esta causa la instrucción mas posible y conveniente debía de mandar y manda: Que el cirujano D.Mariano Muñoz por quién aparece firmada la declaración dada por el mismo en treinta de junio último y partes dados en primero, tres, siete y nueve del presente mes, comparezca a su reconocimiento y ratificación a cuyo efecto se le pondrá de manifiesto previo el correspondiente juramento ampliando bajo del mismo su dicha declaración y la que dio en catorce del presente mes preguntándole si desde luego que por primera vez fue llamado para ver y curar a el herido Juan Ramón López, y le reconoció.La que tiene declarado haberle encontrado en la cabeza sobre la parte superior de la obolladura del parietal izquierdo con fractura de dicho hueso, previo que por ello, eran esencialmente consiguientes o por acciddente, la comprensión, la convulsión o la calentura, y por lo mismo la muerte, si precavido de esto, ordenó el método xxxxx y plan curativo, conveniente a auxiliar a el paciente y atajar cualquier
funesta resultas, expresando cual fue el indicado método y plan curativo, y además si para obrar con mejor conocimiento y acuerdo pidió acompañado de la justicia: y para que todo esto se verifique, libero el correspondiente despacho exhortatorio a la justicia de la Villa de Alcoroches: Así mismo se hará comparecer a los parientes más inmediatos del citado Juan Ramón López a fin de que preguntándoles a cerca de si Patricio Soriano había tenido alguna disputa, cuestión o palabras con el referido Juan Ramón o si hubiese entre los dos algún resentimiento o enemigo declaren cuanto sepan de esta razón: Hagase igualmente comparecer a Gregorio Sanz y Antonio Salas a el efecto de que declaren si desde el sitio dónde se hallaba el Patricio Soriano y tiró la piedra pudo distinguirse con claridad en el grupo o reunión de los mozos a cada uno de estos en términos de poder saber el mismo Soriano y distinguir a quién de ellos la dirigió declarando asi mismo acerca de si la noche y momento de semejante suceso presentaba o no bastante claridad para distinguir las personas u objetos y también si le observaron a el Soriano tomando del vino y por ello no en su cabal sentido, y si se le reconoció en su persona y ropas con el objeto de ver si llevaba alguna arma, piedra, o palo, librándose para el efecto el Desp. Una a propósito: Y mediante haber llegado a noticia de la XXX que en el día mismo en que murió el Juan Ramón procedieron a recoger de poder del Patricio Soriano, Francisco Izquierdo y Sánchez, Bernardino López, vecinos del Lugar de Motos y Rafael Aparicio de Orihuela, el primero un burro, segundo dos, y el tercero un macho y un burro en lo que se manifiesta la mala fee y cautela con que se procedió, requiéranseles desde luego devuelvan las expresadas caballerías, trayéndolas al mismo deposito en que se hallan los demás bienes embargados a el Patricio, y que si por las mismas les cuitiese alguna razón o Desp que deducen y exponen lo hagan como corresponde en este Juzgado: Y resultando de las diligencias obradas que los Regidores Silvestre del Gallego y Martín López no
cumplieron con sus deberes cual este mandado, por la R.Provision de la Pedania, habiendo dejado de dar parte a este tribunal en el largo término de doce días del acontecimiento por que son estas diligencias sin haber practicado XXXX, habiendo persistido la ronda de mozos hasta horas demasiadamente absurdas e inoportunas, y que estuviese hasta las mismas la taberna abierta con lo demás que resulta. Procedase desde luego a su arresto y xxxxx a disposición del tribunal, y verificado tomeseles las correspondientes declaraciones de inquises, ejecutándose el embargo de todos sus bienes y su deposito en forma, encargándose por ahora el cumplimiento y ejercicio de las funciones de ellos en el Lugar de Motos Pro. El indico según le dirijan el Desp. Conveniente para la comparecencia de las personas que se dejan expresadas y por lo demás los PXXX a las justicia en dono tengan su vecindad devolviendosen unos y otros a este con las Diligencias que en su razón se obrasen para los efectos convenientes: Dese cuenta por medio del correspondiente parte al Sr. XX de la Real Chancilleria de Valladolid qual esta mandado por punto general del acontecimiento que motiva la toma de las anteriores diligencias y también a lo que S.S. gobernador y Alcaldes del crimen de la misma por medio del correspondiente testimonio, y de las del Sr. Fiscal del crimen Así lo proveyo mando y firmo. Otro si de que doy fee = Blanco= Antemi Cristobal Canany Hernández
La venti y uno de los corrientes, se expedieron los despachos y exhortos que previene el auto inserto a los efectos que manifiesten: Que en el estado que se halla con esta fecha el sumario.
Concuerda lo compretado y lo relacionado combiene con lo suscrito de el sumario formado a consecuencia del suceso por que son estas diligencias el que en caso necesario me refiero: Y en cumplimiento de lo mandado en el auto inserto doy el presente
que signo y firmo en esta ciudad de Molina a veinte y dos de julio de mil ochocientos veinte y cinco, y va en estas doce hojas papel sello de oficio escritas de mi propio puño y rubricadas con las que acostumbro : Enmendado =C= El día catorce del mismo= formado a consecuencia = Vale –
Cristobal Canany Hernández